King Diamond - The Graveyard Remastered (2009)*



El sétimo disco de King Diamond, The Graveyard (1996), es posiblemente uno de los discos menos reconocidos de la carrera del Rey, sin ser un dechado de virtudes musicalmente hablando, tiene una de las historia más interesantes y sólidas y una de las mejores ambientaciones de su carrera. Su problema (me parece a mi) radica en que quedó atrapado en medio de dos álbumes bastante irregulares como Spider’s Lullaby (1995) y Voodoo (1998), quedando en medio en uno de los puntos más bajos de la gran carrera de éste genio. El disco nos relata una historia de locura, odio, venganza, traición, poder e incesto… sí, incesto, pero no un incesto “común y corriente” (si es que esto se le puede decir así!!), sino de uno que era practicado con una niña de 7 años!!!; tema poco usual dentro del Metal y de la línea general de las historias que crea King Diamond.

Ahora ¿por qué King hizoun disco en el que tocara semejante problemática? El mismo Diamond nos lo explica en la introducción: “Viendo a través de los ojos de un lunático (YO) –en este caso él- , esta historia refleja algunos de los lados más oscuros de la mente humana. Esta trata del odio, miedo, culpa, venganza, justicia, injusticia, amores retorcidos y los más cerdos y pervertidos de McKenzie (el Mayor), quien abusaba a su propia hija de 7 años, Lucy; y como de todo eso me culparon a mi”. Este disco rompió con las historias de fantasmas, demonios, brujas, etc., sin embargo logró ubicarlo dentro un ambiente macabro y poco agradable como lo es un cementerio, que es donde se desarrolla y llega a su desenlace esta historia.

El disco inicia con la intro The Graveyard, una de las más flojitas que ha hecho, no solo porque le falta música, sino también por ser el “tema título”, pero es algo que olvidamos rápidamente al entrar Black Hill Sanitarium, una canción digamos aceptable ya que no es lo contundente que esperamos de una canción que abra un disco de este genio, sin embargo se sostiene. Waiting nos da el switch que esperábamos, primero porque inicia con esa batería tan a la Welcome Home (Them 1988), sino también porque la canción es pesada y posee una de las líneas estructurales más cercanas a lo que hizo en ese disco, gran coro y un manejo formidable de la voz como solo Diamond sabe hacerlo.

Sigue con Heads On the Wall, un tema con una melodía triste pero a la vez sombría que solo sube en intensidad durante el coro y cambia después del segundo coro para arremeter con furia por sus pesados riffs y solos muy buenos de parte del gran Andy LaRoque y Herb Simonsen; en esta parte fuerte se retoma ese sonido de sus emblemáticos y clásicos discos de los 80’s, para después volver a la melodía inicial y terminar con unos lamentos. Whispers es otra intro que le da paso a I’m Not A Stranger que es bien pesada pero nada espectacular, buena melodía y un coro regular, pero con la consistencia suficiente para que encaje bien dentro del concepto de la historia.

Digging Gaves retoma ese sonido lúgubre y no es para menos con semejante título!, con una cadencia que nos hace imaginarnos al personaje principal cavando, muy inteligente la música dentro de ese aspecto. Se me hace algo lenta y repetitiva hasta que entra el coro en el que acelera un poquito y sube el peso, de ella destaco el gran solo de Andy en especial y los desaforados gritos de King: “McKenzie, how could you think I'd forget”. Meet Me At Midnight levanta el disco en cuanto a fuerza se refiere, no es una composición de esas legendarias, tiene cambios regulares y el coro nada especial. Sleep Tight Little Baby es un tipo de canción de cuna, pero que no logra engancharte, igualmente lenta hasta cansina, por no decir aburrida. Le falta magia a la melodía como si la tenía por ejemplo la de Two Little Girls (The Eye 1990).




Daddy inicia por la misma senda, pero esta en el aspecto vocal y de interpretación de los personajes que logra King hace que se te paren los pelos con ese llanto de Lucy: “Daddy tell me what to do...Daddy...No don't no” y la de ÉL gritando su odio y deseos de venganza hacia McKenzie: “Sit down you creep, you degenerate sheep, You're going down, you're going down, McKenzie” , además de que LaRoque hace un trabajo de guitarra fantástico con mucho feeling muy, pero muy bueno. Trick Or Treat por fin levanta al disco en cuanto velocidad y peso se refiere, los riffs vuelven a tomar protagonismo y la melodía de la misma está bien pensada, logrando que se te quede en la mente.

Up From The Grave se me sale un poco del contexto musical, me remite más a una tétrica música de circo. Tampoco puedo siquiera catalogarla como canción, más bien parece una larga intro más de relleno para no dejar huecos en la historia que otra cosa, sin embargo escuchar a King Diamond haciendo ese burlón la la la lalalalala!!! me parece genial. I Am recupera la musicalidad del disco, bien hecha sin ser maravillosa, los teclados aquí toman un sonido protagónico dándole un aire muy de los 70’s de grupos como Golden Earring, parte de las influencias de Diamond, con otro buen par de solos por par de Andy y Herb y un juego final de King haciendo las voces del jurado dictando la sentencia de McKenzie espectacular. El epílogo llega con Lucy Forever una canción regular y más cercana al sonido del también regular Spider’s Lullaby, nuevamente es la interpretación de King la que sobresale en su interpretación de personajes.

Una larga reseña para un disco demasiado largo en el que King tuvo que recurrir a ciertos artilugios para no dejar lagunas en la historia que tampoco daba para una segunda parte, pero que atentó contra el oyente ya que se hizo pesado. El resto de la misma se los dejo de tarea (para aquellos que no la saben) y descubran el desenlace de este terrible cuento, pero que no está tan alejado de la realidad. Diamond cierra la introducción con lo siguiente: “No trates de copiar o rehacer ninguna parte de esta historia. Si lo haces, eres simplemente muy estúpido para estar vivo”.

Un buen disco que sin alcanzar la excelencia musical de Abigail, Them o Conspiracy, si lo hace en la parte lírica. Si eres un fan acérrimo de King Diamond como yo, es una valiosa pieza no ha sido reconocida como se debe.

-Calificacion-

81/100




*Reseña escrita por Paul Vega para Metalicos.com sobre la versión original del disco (1996). La versión remasterizada incluye un sonido muy superior que no afecta la calificación de este mismo.



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