Triptykon - Eparistera Daimones





Si tuviera que resumir mi experiencia con este disco en una palabra esa tendría que ser expectativa. Desde que esa enigmática y tétrica figura conocida como Tom Gabriel Fischer anunció que Celtic Frost acababa y que el nombre de su nuevo proyecto iba a ser Triptykon mis expectativas comenzaron a crecer vertiginosamente. Simplemente pensar en las posibilidades y alcances de esta nueva banda me ponían como un loco a pensar la manera en la cual Tom continuaría después de un trabajo tan denso, macabro y experimental como lo es Monotheist. 4 años de espera e incertidumbre acaban con Epaistera Daimones y sinceramente este es un disco que ya se perfila como uno de mis finalistas para los mejores discos del 2010.

Estamos ante un trabajo oscuro y denso, de eso no cabe duda. Tom G. Warrior es un experto en el arte de esculpir obras maestras que encierran ese estilo ocultista que lo caracteriza y esto queda plasmado desde el primer tema del disco, Goetia, un tema que arranca con ese sonido agónico y distorsionado de guitarra muy presente en Monotheist para luego levantarse como de manera impresionante con un riff rapido y potente que dan paso a las primeras palabras de Fischer: "Satan. Saviour. Father. Lord, constructor of my world" y solo puedo decir que a partir de este punto no hay marcha atrás. Se ha entrado de lleno al mundo de Epaistera Daimones.

Si tuviera que elegir una palabra clave para este disco esa tendría que ser "Guitarra" ya que el trabajo de este instrumento es simplemente fenomenal. La construcción de los temas sin duda alguna gira entorno a estas, las cuales son increíblemente fuertes y distorsionadas pero cuentan con una nitidez impecable. Es obvio que V. Santura y Fischer dan un acabado poco usual al sonido del disco pero que es sumamente eficaz y convincente. Esta es la clase de composiciones que hacen que la piel se erice y cualquiera que haya disfrutado de Synagoga Satanae en Monotheist se va a sentir como en casa con este disco.


Otro de los puntos más importantes para mencionar es la velocidad de este disco. Como lo comenté al principio Goetia es un tema que empieza de forma lenta para luego explotar de forma rápida y brutal, no obstante muchas de las canciones son  bastante lentas y hasta agónicas. Esto tiene un efecto concreto en el disco y da mucha textura al sonido y al ambiente en general, el cual es muy pero muy oscuro y desquiciado. Eparistera Daimones no es un álbum que se puede escuchar de manera ligera ni apreciar todo su contenido en una primera sesión; es sumamente difícil de apreciar al principio pero muy satisfactorio para quienes le dan la oportunidad de ser seducidos por su encanto.

Puedo dar buena fe de que en un momento donde cuesta encontrar material bien escrito y con originalidad Triptykon sale de las cenizas de Celtic Frost para buscar su lugar entre no solo los mejores discos del año sino también como una de las bandas con mayor futuro y una a la cual se le deberá de dar seguimiento. Eparistera Daimones es sumamente experimental y hay momentos que son tremendamente difíciles de digerir; la voz de Tom G. Warrior es penetrante y disonante y los temas en promedio tienen una duración de 6 minutos (con la excepción de la colosal The Prolonging, la cual cronometra 19 minutos de pura malevolencia). Pero a pesar de tener tantos elementos que podrían trabajar en su contra, Triptykon entrega un trabajo que dará mucho de que hablar durante mucho tiempo. Por cierto, si van a comprar este material les recomiendo la versión de vinilo, la cual vale cada céntimo de su precio solo por el excelente arte cortesía de H.R Giger y Vincent Castiglia.

-Calificación-
92/100



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