Whitechapel - Whitechapel


Si hay un género que resulta divisivo en lo que respecta a Metal tiene que ser el Deathcore (bueno, hay mas pero necesitaba crear un punto). Muchos lo consideran como una especie de abominación, otros lo tratan como algo que simplemente no tiene que existir y aún mas lo llaman falso Metal. Independientemente de lo que se diga de este estilo y las bandas que caen en esta denominación y como es el caso con otros estilos, dejarse llevar por primeras impresiones es algo que solo sirve para no ver mas allá de la superficie y puede desembocar en que no se le de la oportunidad a bandas que realmente tienen un excelente estándar. Justamente si hay dos nombres que se me vienen a la cabeza sobre este tema son Carnifex y Whitechapel. Whitechapel ha crecido de manera exponencial y en muy poco tiempo al punto que su disco A New Era of Corruption los catapultó y les ganó un gran respeto dentro del medio. Es por eso que este nuevo material prometía bastante, y en cierta medida cumple...pero a medias.

Este disco es sin duda una cena a medias. El nivel alcanzado en su disco anterior se mantiene con una muy buena dosis de técnica y calidad de ejecución; claro que hay unos cuantos breakdowns que no impactan de manera real la calidad ni la variedad, pero la brutalidad y el sonido aplanador de otros temas hacen que la balanza no se incline de manera tan brusca. Puesto de manera simple, este Whitechapel es mucho más brutal y compacto pero no es tan fresco como pudo haber sido, y ese es exactamente el problema.

El disco arranca con el pie derecho y dejando a los competidores en el polvo con Make it Bleed, el cual es un tema que cuenta con excelentes momentos como un prometedor intro de piano, una ráfaga vocal, pasajes cuasi-acústicos y un uso inteligente de breakdowns (prueba de que bien usados pueden fortalecer la música). La banda logra mantener momento con Hate Creation a pesar de no ser tan impactante como el primer tema, pero ya para (Cult)uralist la cosa empieza a irse cuesta abajo hasta tocar fondo con I,Dementia, el cual representa todo los clichés a los que se puede asociar este estilo musical: breakdowns inútiles y aburridos,  carencia de novedad y monotonía.


De nuevo la banda empieza  retomar algo de interes con Section 8 y su ritmo contagioso. Faces sigue el ascenso y presenta algo mas de rapidez y estilo hasta llegar de nuevo a estancarse un poco con Dead Silence. Para el momento que empieza The Night Remains el disco otra vez se queda atorado pero con Devoid y Possibilities of an Impossible Existence un rayo de esperanza reaparece. Esto ya que los dos ultimos temas retoman ese sonido "core" pero con un mucha pompa, especialmente los últimos segundos de todo el disco.

Pero una vez que acaba Whitechapel llega el momento mas duro, el cual es darse cuenta de la oportunidad desperdiciada que esta banda no supo aprovechar. Honestamente este disco cuenta con momentos donde excede las expectativas y es bastante notorio que estos instantes no fueron casualidades. Pero cuando se pone en perspectiva contra el resto de los temas, hay un extraño sentimiento de vacío y de "¿eso fue todo?"

Hay mucha razones por las cuales escuchar este trabajo. Desde los momentos de genialidad hasta el sonido claro y crujiente de las guitarras, este es un disco que vale la pena escuchar por lo menos una vez. Buen material pero sucumbe ante una comparación con A New Era of Corruption.

-Calificación-
71/100

Andrés


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